Quince minutos -Presentación-

 

 

 

 

Roberto Bolaño

 

Quince minutos es una novela originalmente publicada por entregas en las profundidades del foro Guitarristas.info, que como su nombre indica, es un lugar de encuentro y charla de amantes de la guitarra en particular y de la música en general. Fue seguida por una veintena de personas de un público potencial de varios miles. El autor, según su estado de ánimo, consideró esto como la confirmación de la poca calidad de su obra o de lo poco dispuesto que está el público a realizar el esfuerzo de leer. La que sigue fue la presentación del texto, que siguiendo periodicidad semanal fue puesto a disposición del lector aburrido por el autor.

 

Si hemos de creer la descripción que hace de sí mismo, Gordo tiene el tipo de una nevera industrial sumamente grande y es el peor guitarrista que ha existido. Lo primero no se puede dudar, lo segundo no sabemos si creerlo, porque sus quejas continuas y su desagradable humor parecen una coraza defensiva, que ha construido para mantener alejados a los demás, tanto es así que durante las primeras treinta páginas parece que todo su empeño es conseguir que el lector cierre el libro, usando los menguados métodos que están a su alcance desde el papel: el insulto o ponerse escatológico.

Gordo acarició la fama, gozó de sus quince minutos, el problema es que le supieron a poco y después nunca pudo decidir si el precio que tenía que pagar por conseguir un poco más de lo mismo era barato o excesivo. Mientras se lo pensaba hizo un dinerillo con las drogas, montó escenarios –muchos escenarios– y escribió canciones –muchas canciones–, porque Gordo se toma en serio el rock, tan en serio como para estar convencido de que está tan muerto como la zarzuela y eso le entristece.
Las cosas desde su punto de vista acaban de torcerse cuando el guitarra solista de su antiguo grupo, días antes de acabar en prisión por unas cosillas de derechos y nepotismo en la Sociedad de Autores, aparece con una guitarra que perteneció a un músico famoso –un tipo que fue asesinado frente a su casa hace ya unos pocos años–, confiando en la capacidad de Gordo para encontrar un comprador, ya que como hobby trapichea con guitarras desde siempre. Gordo se declara incapaz, pero por decirse a sí mismo que su historia y la de mueble tan valioso han estado ligadas al menos un momento, hace unas llamadas y ¡sorpresa, sí qué consigue un interesado!Y allí va Gordo, volviendo a la capital, a la cual no regresaba desde su juventud, rememorando de paso todas las circunstancias que le han hecho ser quien es. Para completar la trama encontrarás, si te decides a acompañarlo, polis corruptos, músicos egoístas, amores imposibles, robos de canciones, enfermedades desconocidas, autodestrucción de una generación y la mujer –de las que superan los dos metros de altura– más hermosa del mundo.